El CIO de UBS publicó su análisis trimestral de tipo de cambio en México con un mensaje claro: la debilidad reciente del peso es ruido, no tendencia.
Cuánto valdrá el dólar en 2026: $17.7 MXN a fines de junio, $17.5 MXN a fines de septiembre y $17.2 MXN por dólar al cierre de diciembre 2026 y expandiendo el outlook a marzo de 2027.
Por qué: Si bien el Banxico recortó las tasas y el carry trade ya no es lo que era, en UBS explican que el peso aguantará mientras el contexto externo no se descomponga (tanto). La tesis del banco suizo es que el fortalecimiento del dólar por las tensiones de EUA con Irán es netamente coyuntural, no estructural.
El dato incómodo: México ya es importador neto de energía; cuando sube el petróleo, el déficit comercial energético se amplía. El gobierno subsidia el IEPS a gasolinas para contener precios internos, pero eso le come recaudación; es la misma película de 2022 en los albores de la guerra en Ucrania.
La inflación, el elefante en la sala: Apunta a un 4% general y subyacente en 4.5%, sin señales de que los aranceles a importaciones de países sin TLC estén pegándole (todavía) a tu cartera. UBS sugiere que el Banxico podría congelar las tasas en marzo ante los choques petroleros y la depreciación cambiaria.
Entre líneas:
- La revisión del T-MEC arrancó el 16 de marzo con reglas de origen como primer plato. Cada titular que salga de esas mesas va a mover al peso. Doble filo: puede atraer inversión o generar pánico informativo.
- UBS destaca el giro en seguridad de Sheinbaum — de “abrazos no balazos” a inteligencia operativa — y la caída de “El Mencho” como señal de cooperación real con Washington.
El riesgo innombrable: Una desaceleración seria en la Unión Americana. Si la economía de EE.UU. se frena, el peso lo va a sentir primero.
Para cerrar: UBS ve un peso mexicano que se fortalece lento pero sostenido hacia fin de año. La apuesta es que el ruido geopolítico se disipa y las bases hacen su trabajo. Optimismo pero con asterisco, como corresponde.