En enero de 2024, México experimentó un mes histórico en el flujo de remesas, alcanzando casi 4,575 millones de dólares, de acuerdo a cifras del Banco de México (Banxico).
La cifra representa el nivel más alto para el primer mes del año desde 1995 y un crecimiento anual del 3.1%. La remesa promedio durante enero 2024 fue de 389 dólares, superando en 3.9% a la de 2023.
El crecimiento sostenido en el flujo de remesas por 45 meses consecutivos ha sido un pilar importante para la economía mexicana. A pesar de la pérdida en su poder adquisitivo debido a la apreciación del peso y la inflación, las remesas siguen incrementándose, destacando la resiliencia del sector.

Durante enero de 2024, la gran mayoría de las remesas a México se realizaron a través de transferencias electrónicas, constituyendo el 98.6% del total. A pesar de la prevalencia de los canales digitales, una pequeña fracción aún se efectúa mediante métodos tradicionales como efectivo, especies y money orders.
Las remesas continúan siendo uno de los principales motores del consumo interno en México, especialmente en un contexto de alta inflación y tasas de interés. Este fenómeno no solo sostiene a muchas familias mexicanas sino que también contribuye significativamente a la economía del país.
Remesas, un sostén de la economía mexicana
De acuerdo a cifras de BBVA Research, un 40.5% de las personas en hogares receptores de remesas en México en 2022 se encontraban en situación de pobreza, lo que resalta la importancia de estos flujos monetarios para las comunidades más vulnerables.
Sin embargo, otros analistas como Valmex advierten sobre un potencial frenazo en el crecimiento de las remesas, debido a factores como la desaceleración de la economía estadounidense y las barreras a la migración impuestas por la administración Biden.
A pesar de los desafíos, las expectativas de Citibanamex es que el flujo de remesas a México alcance aproximadamente unos 67 mil millones de dólares al cierre de 2024, un crecimiento del 5.8% respecto a 2023.
