La falsificación de billetes en México ha mostrado una notable disminución, alcanzando su nivel más bajo desde 2021, con un total de 283,979 piezas apócrifas detectadas en 2023, según datos del Banco de México (Banxico). Este descenso, que representa una reducción del 19% en comparación con las cerca de 350,828 piezas falsificadas en 2022, marca un avance significativo tanto para la economía nacional como para la seguridad pública.
Este fenómeno se atribuye en gran medida a la creciente preferencia por métodos de pago digitales, como tarjetas, transferencias electrónicas y códigos QR, entre comercios y consumidores. La adopción de estas tecnologías reduce la circulación de efectivo y, por ende, las oportunidades para la introducción de billetes falsos en el mercado.
Aunque el Banxico no especifica qué consecuencias directas conlleva el recibir un billete falso, es conocido que quienes los aceptan sin darse cuenta pueden enfrentar no solo la pérdida del valor monetario, sino también riesgos legales si intentan utilizarlos. La falsificación de billetes es un delito federal en México, castigado con hasta 12 años de prisión. El organismo rector aconseja a quienes duden de la autenticidad de un billete llevarlo a cualquier banco para su análisis y verificación.
¿Qué billetes fueron los más falsificados en México en 2023?
En 2023, los billetes de 500 pesos fueron los más afectados por la falsificación, con 153,754 copias detectadas, siendo esta la cifra más alta desde 2019. Les siguieron los billetes de 200 pesos, con aproximadamente 63,000 unidades falsificadas, lo que representa el nivel más bajo de falsificación para esta denominación desde que se tiene registro en 2015.
A pesar de los esfuerzos de las plataformas digitales por combatir este delito, en redes sociales como Facebook todavía es posible encontrar publicaciones y grupos que ofrecen billetes falsos, frecuentemente disfrazados bajo nombres como “billetes didácticos” o “billetes mágicos”, para evadir los controles de seguridad de la red social.
La disminución en la falsificación de billetes refleja no solo una mejora en las medidas de seguridad de los propios billetes sino también un cambio en los hábitos de consumo de los mexicanos, quienes cada vez más se inclinan hacia opciones de pago más seguras y convenientes. Este avance hacia la digitalización de los pagos promete fortalecer la economía y proteger a los ciudadanos contra el fraude y las repercusiones legales asociadas a la circulación de dinero falso.
