El sentimiento general: La banca mexicana llega a la 89ª Convención Bancaria con dos mensajes. Por un lado, hay hambre por prestar más, pero también señales de cautela. Por un lado, los bancos grandes están frenando el otorgamiento de tarjetas de crédito porque la morosidad va al alza, y los digitales (aka fintech) están calentando motores para captar a millones de mexicanos que siguen sin cuenta bancaria. El Plan México y los proyectos de infraestructura aparecen como el motor que todos quieren financiar, siempre que las reglas sean claras y los permisos fluyan.
Tu tarjeta, bajo la lupa: Santander reconoció a Expansión que frenó la colocación de tarjetas ante problemas de morosidad y exceso de jugadores en el mercado; la cartera de TDC del banco español cayó un 4.4% en 2025. En Hey Banco fueron más directos, comentando que tener un banco con foco en tarjetas de crédito es riesgoso, y apelar al segmento de bajos ingresos se hace insostenible. En Bankaool, del costarricense Grupo Omni, afirman que descartaron entrar al negocio de dar tarjetas por considerarlo un producto que las personas suelen confundir con liquidez extra.
Quién sigue en la carrera por los no bancarizados: Nu reportó 14 millones de clientes en México, y apuntó que 2 millones viven en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, la región con menor inclusión financiera del país. Revolut, que arrancó operaciones en noviembre, dijo estar creciendo siete veces más rápido de lo proyectado. Openbank, del Santander, confía en el respaldo de su matriz para crecer a largo plazo su más de medio millón de clientes; mientras, Mercado Pago sigue tramitando la licencia bancaria que anunció en 2024 sin fecha clara para humo blanco.
Entre líneas: El miedo a la fiscalización sigue frenando a las PYMEs, y Mercado Pago lo dijo sin rodeos: las pequeñas empresas mexicanas siguen prefiriendo el efectivo antes que exponerse a una auditoría SAT, lo que limita su acceso al crédito formal. Con el 91% de los mexicanos usando efectivo para gastos diarios, la digitalización financiera tiene más de barrera cultural que de problema a resolver con tecnología.
La conclusión: La banca tiene capital y quiere prestar… pero entre la morosidad en tarjetas, la incertidumbre de la renovación del T-MEC y una reforma judicial en implementación, si bien el dinero está, la confianza de la banca todavía sigue en veremos.
